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¿Para qué sirven las cordales?

Antes de saber para qué sirven las cordales es necesario primero identificar qué son, las cordales en la odontología constituyen el tercer molar, a la vez denominado como muela del juicio que generalmente aparece entre los 17 y 25 años, sin embargo es posible que aparezcan a edades más tempranas o más tarde. Reciben el nombre de muelas del juicio debido a que a la edad en que nacen se estima que el individuo posee un un juicio más avanzado y completo que cuando aparecen los demás dientes permanentes. Las muelas cordales aparecen por cada cuadrante bucal, y están ubicadas en la última posición de la línea de la dentadura. Por lo general el desarrollo de las muelas cordales afectan a otros dientes debido a que su salida empuja a otros dientes torciéndolos. Cuando esto sucede lo más recomendable es extraerlos. Las cordales con el paso del tiempo están desapareciendo de los seres humanos, algunos individuos no alcanzan a desarrollarlas de forma congénita.

Dentro de la odontología las muelas cordales o terceros molares reciben este nombre porque es allí donde las muelas del juicio se ubican, al terminar el arco dental. Algunas personas no las poseen. Al transcurrir el tiempo pasan desapercibidas, hasta que los tejidos que rodean estas muelas sufren una inflamación que genera dolor.

La mandíbula de los seres humanos es cada vez más pequeña y por esta razón las muelas que aparecen cerca de los 18 años se denominan muelas del juicio que por lo regular quedan mal ubicadas, giradas e inclinadas generando dificultades. Esto se debe a que no hay suficiente espacio para estas muelas que por otro lado comprometen la ubicación de los dientes adyacentes. En otros casos no salen totalmente lo que provoca inconvenientes en la masticación.

¿Por qué es necesario extraer las cordales?

La odontología sugiere en algunos casos específicos realizar una valoración sobre el estado de los dientes para analizar si es necesaria una cirugía que permita corregir la ubicación de éstos tratando en lo posible de evitar traumas y dolores.

1. En el momento que se presenten síntomas inflamatorios o dolorosos.

2. Manifestación de una infección proveniente de las cordales o de la encía, dientes o huesos adyacentes a éstas.

3. Al comenzar o terminar un tratamiento de ortodoncia para asegurar la permanencia de dicho tratamiento e impedir recidivas de maloclusión.

4. Para prevenir enfermedades quísticas o tumorales derivadas de estos dientes que no han salido.

5. Cuando debido a su posición generen alguna clase de afectación al segundo molar.

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